XII Congreso de la Abogacía: mirando al futuro

XII Congreso Nacional de la Abogacía 2019

Fuimos presente, somos futuro”. El lema del congreso ya era toda una declaración de intenciones sobre su contenido. En futuro que ya había llegado, mientras la profesión estaba todavía en el presente.

Un congreso en que la política, en su más amplio contenido, fue la gran ausente. Nada que ver con el Congreso de León, celebrado en 1970. En una época en que la dictadura aún exhibía músculo se trataron temas como la amnistía, el estatuto del preso político, la abolición de la pena de muerte, etc. En el siguiente congreso, diecinueve años después ya con la democracia, en Palma de Mallorca, las tensiones por motivos políticos con el abandono de un considerable número de congresistas seguían latentes.  El entonces ministro de justicia Enrique Múgica fue abucheado en la sesión inaugural, y tras su abandono de la sala Pedrol Rius pronunció su célebre “Al fin solos”.

Solos y sin políticos, salvo una presencia testimonial y de perfil bajo, han estado los abogados en el Congreso. Ha primado la profesión sobre cualquier otra consideración social. Cierto que un plenario se habló de compromiso con los derechos y libertades, si bien la composición de la mesa, dos cualificadas abogadas de grandes despachos, junto a Antonio Garrigues y el Decano de Valladolid, no se prestaba a la controversia y el análisis en profundidad.

Lo que si fue el tema estrella es la tecnología, que va tejiendo su tela de araña en torno a la profesión.  Especialmente relevante fue el plenario del jueves “abogacía y transformación tecnológica: el futuro que ya está aquí”. Hoy se está produciendo uno de los mayores cambios en la historia de la humanidad, y la mayoría de estos viene son tecnológicos. Nuestra forma de oír música, ver películas o series, contratar un viaje o el transporte público son distintas de hace apenas diez años. Y estas modificaciones se producen de forma exponencial, con lo que el vértigo está asegurado. El director del Mobile Congres de Barcelona habló de la revolución del 5G, con teléfonos que intervienen en nuestro día a día. La llegada de nuevos actores, antes desconocidos, a la abogacía fue objeto de análisis. Sociedades especializadas en reclamaciones masivas, y con asesoramiento on line, lo que va a redefinir la situación abogado-cliente. Clientes con deslocalización geográfica, que operan sólo a través de la red. En suma, entran nuevos actores en el mercado jurídico, y lo hacen para quedarse.

La multiplicidad de temas tratados es inabarcable en unas líneas, pero ahí van unas pinceladas sobre aquellos en los que tuvimos la oportunidad de estar presentes.

  • Nuevos derechos digitales. En una encuesta realizada entre los asistentes el 93% consideró necesaria una Declaración de Derechos Digitales. El Catedrático de Derecho Constitucional y ex Director de la Agencia de Protección de Datos Artemi Rallo recalcó la importancia de estos derechos recogidos en la Ley 3/2018. Desde el genérico derecho a Internet parta todos los ciudadanos, a los derechos digitales que afectan al mundo laboral, como la desconexión digital, la intimidad frente a la videovigilancia y el geoposicionamiento.

  • Nuevas reglas de juego. En esa continua tensión entre derecho y sociedad, la tecnología trae nuevas figuras que aún carecen de regulaciones específicas. Los E-sports, donde los actores se encuentran en diversos países. Jugadores coreanos, contratados por equipos norteamericanos, para competir en torneos alemanes, y todo ello sin abandonar su casa. El VAR en el mundo del futbol. Los drones, responsabilidades y derechos, su aplicación al reglamento General de Circulación o la normativa de seguros. También esta normativa de seguros tendrá que redefinir el internet de las cosas. Y finalmente, el Legado Digital como nuevo campo de juego de los abogados que complementa el sistema de sucesiones que viene desde el derecho romano.

  • La tecnología en el despacho. La práctica totalidad de expositores lo hacían en el campo de juego de la tecnología. La inteligencia artificial aplicada al despacho es una realidad, con los Smart contracts y otras figuras de resolución de problemáticas judiciales. La gestión del despacho desde el dispositivo móvil, debe ser motivo de estudio particularizado para los abogados, para integrar las distintas plataformas. Ahora se juega en dos mundos: el real y el  digital.

  • La presencia exterior del abogado. El sistema relacional ya no es el único para conseguir y mantener clientes. Ahora las redes sociales, los buscadores, y el marketing jurídico lo complementan, e incluso se convierten en su alternativa. La  identidad corporativa del despacho debe de ir conjuntamente con la marca personal del letrado. La ponencia de “la habilidad comercial del abogado” tuvo un eco que desbordó la cabida prevista por los organizadores. Porque como dijo uno de sus ponentes “sin clientes no hay continuidad del negocio ni despacho”.

Claro que no todo es tecnología, ni incertidumbre ante el futuro. La función mediadora y la versatilidad del abogado estarán presentes por mucho tiempo. Uno de los ponentes señaló que los abogados debían adaptarse o serían “los nuevos taxistas” en referencia al conflicto con Uber y Cabify. Ahora nos corresponde a los abogados adaptarnos a este cambiante entorno. Llevemos nuestros taxis al futuro

Jesús Medina Jaranay
Director Gerente Aucón Asesores, S.L.

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